Plancha Tromen 410

$75.644
Precio sin impuestos nacionales: $62.516

Preguntas frecuentes sobre Discos y Planchas

Un disco de arado es una pieza de hierro fundido, originalmente usada en maquinaria agrícola, que hoy se reutiliza o replica como superficie de cocción resistente y duradera. Se coloca sobre un quemador a gas independiente o una hornalla y se usa principalmente en patios, quintas o cocinas exteriores. Es ideal para cocinar panqueques, huevos, vegetales o frittatas durante reuniones familiares, asados largos o experiencias de cocina campera. Retiene muy bien el calor y, con el uso, desarrolla una capa antiadherente natural.

Sí, no necesitás una parrilla para usar un disco o plancha. Muchos modelos se usan con quemadores a gas independientes (llamados “juegos de disco con fuego”), ideales para patios, balcones o terrazas. También podés colocarlos directamente sobre hornallas de cocina (a gas o eléctrica), siempre que soporten el peso. Son perfectos para quienes quieren cocinar al aire libre sin depender de la parrilla o la cocina interior.

El disco de hierro fundido es más pesado, retiene más calor y mejora con el tiempo (al curarse). Ideal para cocciones lentas y pareja. La plancha de acero al carbono o inoxidable es más liviana, calienta más rápido y es más fácil de limpiar. Algunas son esmaltadas y no requieren curado. Ambas se pueden usar en fogones, quemadores o parrillas, pero el disco es más tradicional y duradero; la plancha, más práctica para uso diario.

“Curar” un disco es crear una capa antiadherente natural con aceite. Es un proceso que se hace antes de usarlo por primera vez o si se oxida. Limpialo con agua caliente, secalo bien y aplicá una capa fina de aceite vegetal (girasol o canola) en toda la superficie. Calentalo boca abajo en un horno o sobre un quemador a 180-200°C durante 1 hora. Repetí 2-3 veces hasta que quede oscuro y liso. Una vez curado, evitá cepillos metálicos: limpiá solo con paño o papel. Con el tiempo, la superficie mejora y se vuelve más antiadherente.

Si el disco o plancha está bien curado, no uses cepillo de alambre ni detergente fuerte, ya que dañan la capa antiadherente. Cuando esté tibio (no frío ni hirviendo), limpiá con una esponja suave, un paño húmedo o una servilleta de papel para retirar restos de comida. Si queda algo pegado, podés usar un poco de agua caliente y una espátula de madera o acero inoxidable. Secalo bien sobre el fuego o con un paño. Aplicá una gota de aceite vegetal con una servilleta antes de guardarlo para protegerlo del óxido. Las planchas esmaltadas o de acero inoxidable sí se pueden lavar con jabón, pero evitá cambios bruscos de temperatura.

Podés cocinar de todo: panqueques, huevos revueltos, frittatas, vegetales, milanesas, sandwiches, mariscos o pizzas finas. Son ideales para reuniones familiares, fines de semana en el campo o cocinas exteriores, donde se valora la cocción lenta y el sabor del fuego. En Argentina, muchos usan el disco con quemador para cocinar durante el día del asado, en quintas o como parte de una experiencia campera