Los hornos a gas ofrecen una cocción rápida, uniforme y con excelente control de temperatura, ideal para hornear pizzas, panes y guisos. A diferencia de los eléctricos, no dependen de la red eléctrica (útil en cortes de luz) y consumen menos energía si se tiene acceso a gas natural. Frente a los de leña, son más fáciles de encender y mantener, aunque muchos modelos mixtos (gas + leña) permiten disfrutar del sabor ahumado cuando se quiere, combinando lo mejor de ambos mundos.