Las parrillas a leña y carbón son preferidas por muchos argentinos por el sabor ahumado y tradicional que le dan a las carnes, ideal para un buen asado. Aunque requieren más tiempo para encenderse, alcanzan temperaturas muy altas, perfectas para marcar la carne. Además, no dependen de conexión a gas ni electricidad, son más económicas y muchas están hechas en Argentina con materiales resistentes como chapa negra. En cambio, las de gas ofrecen mayor comodidad y control, pero muchas personas sienten que el sabor no es igual de auténtico.